
Las calles medievales de Tivissa
El pueblo de Tivissa, de carácter medieval, aún conserva su fisonomía amurallada con calles estrechas y sinuosas que permiten al visitante hacer un bonito recorrido por su historia.
No quedan restos explícitos de lo que fueron las murallas de Tivissa, pero estas junto con los portales de entrada al recinto fortificado, tienen la consideración de Bien Cultural de Interés Nacional (BCIN) en la categoría de monumento histórico.
Las murallas
Fortificación defensiva del término de Tivissa

Las notícias de les murallas de la población datan del año 1350, cuando el conde de Prades decretó a los vecinos de Vandellòs libres para trabajar en la muralla de Tivissa. Y del año 1365, cuando el Infante Joan de Prades decretó que los masoveros del término ayudaran a fortificar el pueblo para poder refugiarse en tiempos de guerra.
La muralla de Tivissa rodeaba la mayor parte del casco antiguo de la población y estaba formada en gran parte por las fachadas de las casas que daban al exterior de la población, de paredes gruesas y con pocas aberturas.
Esta tenia 3 puertas de entrada, el Portal d’Avall, el Portal de l’Era y el Portal de la Raval desaparecido al siglo XIX, los accesos principales a la población.
Plaza de la Baranova
Magnífico mirador, un lugar privilegiado
La plaza de la Baranova, es el espacio más representativo del pueblo, situado al lado de la iglesia.
Es la plaza más grande del pueblo, un lugar privilegiado mirador de les comarcas de la Ribera d’Ebre, la Terra Alta y el Priorat, donde se observan las montañas de Prades, la sierra del Montsant, Pàndols y Cavalls, els Ports y la sierra de Cardó.
Hasta la mitad del siglo XIX, la plaza era ocupada por el cementerio parroquial.

Casas pairales
Edificios señoriales



